martes, 4 de diciembre de 2012

Limitaciones a los pagos en efectivo


El día 19 de noviembre ha entrado en vigor el artículo 7 de la Ley 7/2012 (BOE 261 de 30 de octubre) que establece las limitaciones a los pagos en efectivo, y que textualmente indica que no podrán pagarse en efectivo las operaciones, en las que alguna de las partes intervinientes actúe en calidad de empresario o profesional, con un importe igual o superior a 2.500 euros o su contravalor en moneda extranjera.



Estamos en presencia de una medida tendente a que las autoridades económicas tengan un mayor control sobre las operaciones realizadas por empresarios y profesionales, de manera que se trata de imposibilitar la falta de trazabilidad que el pago en efectivo puede llegar a tener para poder establecer claramente no sólo la realización de una determinada operación económica, que se pone de manifiesto fundamentalmente a través de la factura, sino que además las autoridades puedan conocer el flujo financiero de cobro o pago de la misma. Y viceversa, ante la existencia de un flujo financiero (cobro o pago) se pueda ligar a una determinada entrega de bienes o prestación de servicios.

Por tanto, debe quedar claro que esta norma no prohíbe el pago en efectivo, sino que limita su uso en determinadas operaciones. Por tanto, interesa conocer en primer lugar las características de las operaciones en las que el pago en efectivo queda limitado, para después analizar las medidas de control adoptadas y, por último, las sanciones para el caso de incumplimiento de la limitación.

1.Operaciones en las que se limita el uso de efectivo.


El principal problema que nos encontramos a la hora de analizar la limitación es el concepto de "operación", dado a que la norma no ofrece una definición del término, y la Administración aún no se ha pronunciado al respecto, por lo que todo lo que se expone a continuación es una mera interpretación que seguramente quede aclarada en futuros pronunciamientos de Hacienda. Es verdaderamente frustrante no poder ofrecer en éste artículo una solución definitiva a los muchos problemas que la realidad nos ofrecerá, pero este es el momento en que nos encontramos.

Por lo pronto, debemos tener siempre presente que el término "operación" se refiere a una operación económica consistente en un intercambio de bienes o servicios por un pago de dinero. La propia norma se encarga de evitar que esa finalidad de control se eluda introduciendo artificiales fraccionamientos en la operación o en los pagos, de manera que una operación económica individual se haga aparecer como si se hubieran realizado varias. Para evitarlo la norma indica que a efectos del cálculo de las cuantías señaladas en el apartado anterior, se sumarán los importes de todas las operaciones o pagos en que se haya podido fraccionar la entrega de bienes o la prestación de servicios.

Por tanto entendiendo operación como el concepto que establece la Ley 37/1992 del IVA, es decir, la limitación de los 2.500 euros opera respecto de cada entrega de bien o prestación de servicio.

Es muy importante no confundir la operación con la factura. Una operación es una entrega de bienes o servicios conectados entre sí por una lógica económica, mientras que la factura es el soporte en el que se pueden documentar una o varias operaciones, de manera que en una factura pueden existir varias operaciones o incluso documentar parte de esa operación, como es el caso de las que documentan certificaciones de obra o pagos anticipados.

En su consecuencia y salvo mejor criterio de la Administración que ya ha anunciado su intención de emitir en breve notas aclaratorias y consultas sobre las dudas suscitadas, entendemos:

a)Una operación documentada en una sola factura. Es el supuesto típico. En éstos casos si una operación supera 2.500 euros no se puede pagar nada en efectivo. Ni siquiera una parte, aunque se haya acordado el pago en varios plazos.

  • Ejemplo: Ante una operación de 3.000 euros no se puede efectuar un pago de 1000 euros en metálico y el resto mediante transferencia bancaria.

b)Varias operaciones documentadas en varias facturas. Al limitarse a operaciones individuales, el saldo en efectivo cobrado o pagado con un tercero durante un período de tiempo puede exceder de los 2.500 euros respecto del pago de las operaciones inferiores a dicha cifra. Si alguna de las operaciones supera dicha cifra, el pago de dicha operación no podrá efectuarse en efectivo.

  • Ejemplo: Una empresa realiza las siguientes adquisiciones a su proveedor:
    En febrero por 2000 euros.
    En Marzo por 2400 euros.
    En Mayo por 1000 euros.
    Su proveedor le practica una liquidación total por importe de 5.400 euros. El pago se puede realizar integramente en metálico. Si las hubiera pagado individualmente así habría sido.
  • Ejemplo: Una empresa realiza las siguientes adquisiciones a su proveedor:
    En febrero por 2600 euros.
    En Marzo por 2100 euros.
    En Mayo por 700 euros.
    Su proveedor le practica una liquidación total por importe de 5.400 euros. El pago se puede realizar en metálico respecto de las operaciones de menos de 2.500 euros. En definitiva, de esa liquidación podrá pagar 2.800 euros en metálico, mientras que 2.600 debería efectuarlo por otros medios de pago.

c)Varias operaciones documentadas en una sola factura. Las facturas mensuales o recapitulativas pueden ser de importe superior a los 2.500 euros si recogen operaciones aisladas en las que ninguna supera de forma individual este importe. No obstante en este supuesto se aconseja que se evite el pago en efectivo en la medida de lo posible porque la Agencia Tributaria no se muestra conforme del todo con esta interpretación.

  • Ejemplo: Un hostelero adquiere diariamente el pan a su proveedor. El proveedor expide una factura de todas las adquisiciones realizadas a lo largo del mes por importe de 3.000 euros. En principio, en la factura se han de detallar como independientes cada una de las operaciones (albaranes o tickets de compra), de manera que si ninguna operación ha superado el límite de 2.500 euros se puede efectuar el pago en efectivo, al considerarse que cada adquisición diaria es una operación independiente del resto.

d)Operaciones de tracto sucesivo. Nos referimos a operaciones en las que la prestación de servicios es continuada en el tiempo, en casos tales como los arrendamientos, los contratos de mantenimiento o incluso los propios contratos de trabajo. Salvo que el Ministerio de Hacienda realice una interpretación distinta de la norma, la Ley 7/2012 no establece que el límite de 2.500 euros sea acumulativo para un período determinado (un año, un mes...), por lo que el límite resultará por cada una de las fracciones temporales en las que se divida la prestación en el contrato.
Aquí puede existir un continuo foco de conflictos con la Administración, sobre todo en aquellos casos en los que existan dudas sobre si varios pagos que sumen más de 2.500 euros corresponden a una misma operación y se entienden que son pagos fraccionados o por el contrario se trata de operaciones independientes.

  • Ejemplo:Alquiler de un local de negocio, con una renta mensual de 1.200 euros pagada habitualmente en efectivo. Entendemos que cada pago de la renta constituye una operación independiente de la del resto, de forma que en éste caso sí que se podría realizar el pago en efectivo puesto que la operación (renta mensual) no supera 2.500 euros.
  • Ejemplo: Alquiler de una finca rústica por importe de 3.600 euros pagadera anualmente. Dado a que el plazo del pago de la renta supera 2.500 euros no podría hacerse el pago en efectivo, aunque el plazo se refiera a un período anual. Si la renta fuera mensual, a razon de 300 euros mensuales, cada uno de los plazos sí podría considerarse una operación independiente y podría efectuarse el pago en metálico. Incluso podría pagarse un año en metálico conforme a lo dicho en el anterior apartado b), aunque en éste caso la administración podría considerar que este fraccionamiento de la renta es elusorio, puesto que no es razonable en términos económicos que el arrendamiento rústico se realice por meses, sino por temporadas o años agrícolas.

No obstante, en éste momento lamentablemente las dudas siguen siendo muchas y seguimos a la espera de que el Ministerio de Hacienda las aclare.

e)Pagos anticipados. Respecto a aquellas operaciones que exista un pago anticipado, el criterio actual de la Administración es que si luego la operación supera los 2.500 euros no cabe ningún pago en efectivo, ni siquiera la cantidad adelantada. Por ello se aconseja que en estos casos, la empresa tenga muy elaborado el presupuesto de la operación para admitir o no el pago en efectivo del adelanto. La Administración se ha comprometido a estudiar si considera como operación aislada e independiente los pagos adelantados, arras, anticipos y similares.

f)Fraccionamiento elusorio de la operación. Una operación artificialmente fraccionada se considerará como una sola, y el fraccionamiento artificial se produce cuando no tenga sentido económico o no sea razonable que se lleve a cabo dicho fraccionamiento, sino que la única finalidad sea la de aludir la limitación de pagos en efectivo.

  • Ejemplo: Una empresa renueva sus equipos informáticos por un total de 5.000 euros. La operación económica se ha de considerar como una sola, con independencia del número de ordenadores, impresoras o pantallas que se adquieran. Se podría calificar como elusoria el considerar como operaciones distintas la compra de ordenadores por 2.000 euros, de impresoras por 2.000 euros y de pantallas por 1.000 euros.
  • Ejemplo: Una empresa ha de acometer una reforma o reparación por 5.000 euros que acometerá un mimso proveedor. Económicamente hablando estamos en presencia de una sola operación, sin que resulte plausible el entender que la compra de material es una operación distinta a la mano de obra empleada.

2.Sujetos intervinientes para que opere la limitación.


La limitación de pago en efectivo sólo entra en juego cuando al menos una de las partes de la operación actúe en calidad de empresario o profesional.

Se considera empresario o profesional, a éstos efectos, todos aquellos agentes económicos que operan en el mercado como tales, incluyendo a agricultores y ganaderos.

Es importante tener en cuenta que la limitación se aplica sólo cuando al menos uno de los intervinientes ACTUE como empresario. Así, por ejemplo no operará la limitación cuando se realice una venta de un vehículo entre dos particulares, o cuando uno de los intervinientes aunque tenga la cualidad de empresario no adquiera dicho vehículo para su uso en la actividad empresarial.

3.Que se entiende por pago en efectivo.


Se entenderá por efectivo los medios de pago definidos en el artículo 34.2 de la Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo. En particular, se incluyen:


  1. El papel moneda y la moneda metálica, nacionales o extranjeros.
  2. Los cheques bancarios al portador denominados en cualquier moneda.
  3. Cualquier otro medio físico, incluidos los electrónicos, concebido para ser utilizado como medio de pago al portador.

4.Excepcion a la limitación: pagos o ingresos en entidades de crédito.


Conforme a la finalidad de control o trazabilidad del caudal financiero de la empresa, la norma establece que esta limitación no resultará aplicable a los pagos e ingresos realizados en entidades de crédito.

Por tanto, podemos afirmar que en la mayor parte de las operaciones si se podrán seguir pagando en efectivo, siempre y cuando el pago no se efectúe directamente a quien deba cobrar, sino que se ingrese su cuantía en una cuanta bancaria del acreedor.

5.Elevación del limite a 15.000 euros para extranjeros.


Con el fin de no perjudicar a la industria turística, la norma establece que el citado importe será de 15.000 euros o su contravalor en moneda extranjera cuando el pagador sea una persona física que justifique que no tiene su domicilio fiscal en España y no actúe en calidad de empresario o profesional.

Es importante que el que el empresario pueda acreditar, para la aplicación de éste límite más elevado, todo los requisitos que exige la norma, a saber:

  1. El pagador (no el cobrador) sea persona física, por lo que no es aplicable cuando se trata de sociedades.
  2. Tiene que justificar que no tiene su domicilio fiscal en España.
  3. Que no actúe en calidad de empresario o profesional. Imaginemos que un transportista persona física y sin domicilio fiscal en españa sufre una avería que es reparada por un taller en España, ascendiendo la reparación a 3.000 euros. Dado a que en éste caso el pagador actúa en calidad de empresario o profesional no operaría el límite de 15.000 euros, sino el genérico de 2.500 euros, no pudiendo efectuar el pago en metálico.

6.Obligaciones documentales.


Respecto de las operaciones que no puedan pagarse en efectivo, los intervinientes en las operaciones deberán conservar los justificantes del pago o cobro, durante el plazo de cinco años desde la fecha del mismo, para acreditar que se efectuó a través de alguno de los medios de pago distintos al efectivo. Asimismo, están obligados a aportar estos justificantes a requerimiento de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.

En todo caso, debemos entender que si el empresario no tiene a su disposición el justificante de cobro o pago en su poder el pago o cobro de la operación se presumirá efectuada en efectivo.

7.Sanciones.


El incumplimiento de las limitaciones a los pagos en efectivo es constitutivo de infracción administrativa GRAVE, resultando como base de la sanción la cuantía pagada en efectivo en las operaciones de importe igual o superior a 2.500 euros (o 15.000 euros), o su contravalor en moneda extranjera.

La sanción consistirá en multa pecuniaria proporcional del 25 por ciento de la base de la sanción. Supongamos que el importe pagado en efectivo asciende a 10.000 euros, la sanción sería de 2.500 euros. A éste respecto, es importante destacar que la base de la sanción será el importe íntegro de la operación.

  • Ejemplo: una operación de 2.600 euros se paga en metálico por una cuantía de 2.400 y el resto de 200 euros mediante transferencia bancaria; la sanción sería el 25% del importe total de la operación (2.600 euros), y no 2.400 que es lo que se ha abonado en metálico. 

Hemos de recordar que esta sanción lo es únicamente por realizar el pago de una operación en efectivo, independientemente de si la operación es fraudulenta en sí misma o no. Es decir, podemos estar realizando una operación perfectamente legal como el pago de una factura declarada por ambas partes y sufrir esta sanción por incumplir la restricción normativa existente en el medio de pago a utilizar. Si además, la operación ocultara alguna infracción tributaria, además de la sanción aquí estudiada (limitación pago en efectivo) habríamos de sumar la posible sanción por la infracción tributaria cometida.

8.Sujetos infractores.


Serán sujetos infractores tanto las personas o entidades que paguen como las que reciban total o parcialmente cantidades en efectivo incumpliendo la limitación indicada. Tanto el pagador como el cobrador responderán de forma solidaria de la infracción que se cometa y de la sanción que se imponga. La Agencia Estatal de Administración Tributaria podrá dirigirse indistintamente contra cualquiera de ellos o contra ambos

La norma contempla que el contribuyente que voluntariamente comunique (denuncie) el pago en efectivo a Hacienda dentro de los tres meses siguientes a la fecha del pago efectuado en incumplimiento de la limitación, será exonerado de la sanción. Para ello la página web de la Agencia Tributaria ha puesto en marcha un sencillo servicio por el que cualquier persona puede efectuar la denuncia.

Podemos imaginar que muchas empresas tomarán muy en consideración el cumplimiento de la limitación indicada, puesto que cualquiera de sus clientes será un denunciante en potencia, ya que podrá poner en conocimiento el pago en efectivo librándose así de la imposición de sanción alguna.