viernes, 3 de enero de 2014

IRPF: Aplazamiento de retenciones (Modelo 111)


La Agencia Tributaria insta a todas las delegaciones territoriales a denegar, con carácter general, las solicitudes de las empresas para aplazar las retenciones del IRPF (modelo 111). Se trata de una instrucción interna que entrará en vigor el 1 de enero de 2014, y sustituye otra orden de la Agencia Tributaria de 2009 de sentido contrario.


Actualmente la legislación establece que, en principio, las retenciones no se pueden aplazar al tratarse de recursos que no pertenecen a las empresas, sino que derivan del IRPF que pagan los trabajadores. De esta manera, los empresarios actúan como intermediarios o, si se quiere, como recaudadores de la Agencia Tributaria. Sin embargo, la administración actuó de manera más flexible permitiendo a partir del 2009 que las empresas pudieran aplazar las retenciones de igual manera que aplazan el pago del IVA o el Impuesto sobre Sociedades.

Con la nueva instrucción de fecha 9 de diciembre se indica que esa permisividad ha provocado "una cierta utilización de forma fraudulenta de la figura del aplazamiento". La administración entiende que la práctica seguida por muchas empresas de "solicitar de manera recurrente y sistemática el aplazamiento de deudas tributarias" resulta "una conducta defraudatoria y provoca graves distorsiones en la competencia".

Hasta este momento, las solicitudes de aplazamiento se aceptaban o rechazaban. Cuando las solicitudes eran rechazadas, el contribuyente disponía de un nuevo plazo para ingresar la deuda tributaria, ya que a pesar de la negativa, se mantenía el periodo voluntario de ingreso.

A partir del 1 de enero de 2014, las solicitudes de aplazamiento de retenciones, que hasta este momento se aceptaban o rechazaban, se entenderán "inadmitidas", por lo que la deuda entrará automáticamente en vía ejecutiva. De esta manera, las empresas afectadas abonarán un recargo mínimo del 5% pudiendo sufrir embargo de bienes por parte de la Agencia Tributaria. Además, una empresa que tiene una deuda con dicha administración en vía ejecutiva, no podrá solicitar aplazamientos por otros impuestos. La figura de la "inadmisión" queda recogida en la ley contra el fraude fiscal que el Gobierno aprobó en octubre de 2012 y afecta a deudas tributarias como las retenciones que, con carácter general, tienen la consideración de "no aplazables". Sin embargo, la nueva normativa no se había aplicado en la práctica.